A las dos semanas

Viernes, 23 de febrero de 2007 7:57 de la noche

Piso de Viola, Viviana y Marita

Calle Luis Montoto, Nervión, Sevilla  Ya mañana se cumplen dos semanas de mi salida desde el aeropuerto Luis Muñoz Marín, y de la última vez que ví a mis familiares y amistades.  A la verdad que el tiempo pasa volando, ojalá pudiera pararlo para que esta experiencia no acabe. 

Pues hoy fue un gran día.  Jorge y yo nos levantamos, y lo primero que hicimos fue ir al piso de Los Remedios para devolver las llaves.  Allí hablamos con el portero del edificio, José Luis, a quien le dio mucha pena que no nos quedáramos.  Aunque a penas lo conocí por un día, en verdad se notaba que era un gran ser humano.  Su gran sentido del humor aquel día que llegamos al piso y no había nada, fue una de las pocas notas positivas aquella tarde.  “Yo que estaba tan feliz de tenerte, después que me ayudaste y todo.  Ya sabes que aquí a la orden cualquier cosa que necesites”, me dijo. Saliendo del piso, nos encontramos con la señora que nos iba a alquilar el piso.  Fui donde ella, y le expliqué que habíamos conseguido una mejor oferta, la cual íbamos a coger.  Le pedí disculpas por cualquier inconveniente que pudo haber causado nuestra decisión, y le di las gracias por su amabilidad.     

Después de quitarnos ese gran peso de encima, nos fuimos a la Facultad de Comunicación, donde almorzamos.  Canelón, carne mechada, papas fritas, pan, flan y un refresco por 4.20 euros.  Una “hartera” a un buen precio.  Ojalá en COPU se comiera así…las máquinas de dulces no dan para todo el mundo.   Estuvimos toda la tarde en la biblioteca, conectados a Internet.  Allí busqué mas pisos disponibles, contacté a dos.  Uno de ellos quedó en llamar para atrás, ya que la dueña lo quiere alquilar por un año, y el otro no podía alquilar por seis meses. 

Nada, me monté en la guagua, me recosté y me puse a mirar por la ventana.  Les tengo que confesar que hoy, después de 13 días de estar en España, me sentí homesick.  Lo que pasa es que anoche soñé que tuve que regresar a Puerto Rico por varios días.  La cosa es que me sentía feliz de estar en mi isla, pero con ansias de regresar a España.  Ese saborcito de estar en Puerto Rico de nuevo me afectó durante el día. Pero viajando en la guagua, con el ipod puesto, y observando a mis alrededores como la ciudad de Sevilla pasaba a mi lado, me di cuenta de lo que estaba viviendo, algo con lo que soñé por muchos meses, algo que uno se imagina de pequeño, y eso me quitó el sentimiento de homesickness que tenía. 

Llegué con Jorge al piso de las muchachas, tiré las cosas en nuestro cuarto, y nos sentamos en el sofá a hablar.  Viviana me dijo que habló con Valerie, y que teníamos que decidirnos cómo nos íbamos a dividir.  Entre los dos pisos, hay 3 cuartos vacíos con 4 camas.  El piso de Valerie tiene un cuarto con dos camas, y sería el más que cobraría, 300 euros al mes.  En el piso de las otras muchachas, hay dos cuartos, uno con una cama cada uno.  Uno de los cuartos es bien pequeño, y no tiene ventanas.  Ese cuarto solo cobraría 180 euros al mes, y el otro 225-230 por ahí.  Ahora nos toca dividirnos que queremos hacer.   A mi sinceramente me da lo mismo…Aunque el cuarto de Valerie cobra 300 euros al mes, es uno bien grande, con otra cama extra, y siento que tiene más privacidad.  Los otros dos cuartos en el otro piso todavía no están equipados con armario, pero se le van a poner luego.  Jorge dijo que por él, duerme en el cuarto pequeño.  Carlitos está por Valencia con los papás así que hay que esperar a saber de él para ver. 

Cuándo nos decidamos, las muchachas van a llamar a los respectivos dueños de los pisos.  Esperemos que todo salga bien.  Luego de hablar sobre ese tema, me fui para mi cuarto y me acosté.  Por primera vez en dos semanas me tiré en una cama sin preocupaciones.  Le dije a Jorge que todo esto parecía como Real World, él se río y me dijo que ya me lo había dicho.   Pero nada, ahora mismo me encuentro muy feliz de estar en España, y de estar compartiendo el piso con estas increíbles muchachas que nos han recibido como si nos conociéramos de toda la vida.    

Anuncios

0 Responses to “A las dos semanas”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: