Archivos para 19 abril 2007

Viaje para el norte

Saludos a todos.  Hace tiempo que no escribo, es que aunque no lo crean, la Universidad me ha tenido ocupado… 

Hoy a las 10:30 de la noche salgo para Barcelona, donde estaré hasta el lunes.  Vamos en autobús, lo que nos tomará aproximadamente unas 15 horas.  Recuerden que Barcelona está al otro extremo del país.  Aunque es demasiado tiempo en una guagua, en verdad se que me va a gustar porque no todos los días se recorre toda España.  Me dicen que Barcelona es la mejor ciudad de España, así que allí estaré para ver si es verdad. 

Se preguntarán, ¿y no tienes clases?  Pues no.  Esta semana es la Feria de Sevilla, y la universidad la da libre completa.  Entonces, para colmo, el martes después de feria es libre por el día del Trabajo, y el martes los estudiantes no van a universidad, todo parte del famoso Puente de Mayo, cuando se cogen el lunes libre para poder viajar y festejar toda la semana.   

Así que los planes son estar en Barcelona hasta el lunes, de ahí iremos a Navarra a ver la universidad de allí, ya que es la mejor en periodismo del país y Carlitos le interesa hacer su maestría allí.  El martes empezariamos nuestro descenso hasta Sevilla, para coger lo que queda de la semana de Feria, y recibiremos la visita de varios puertorriqueños esos días.   

Ya llegaré de Barcelona con más historias.  

Córdoba

Ayer viernes visitamos la ciudad de Córdoba, que está a casi dos horas de Sevilla si se viaja en bus.  Sinceramente, era una ciudad que no estaba en m lista de prioridades para ir.  Sin embargo, pues escogí la ciudad para hacer un reportaje para mi curso de Periodismo de Viaje, ya que estaba cerca. 

No me arrepiento de haberla seleccionado, y creo que volveré.  Córdoba es otra ciudad que es una puerta al pasado y la historia, y caminar por sus calles, al igual que Toledo, es caminar por la historia.  Concentré mi visita en el barrio de la Judería, en el Centro. 

Mi primera parada fue en la Catedral de Córdoba, o antigua Mezquita.  Junto a la Catedral de Sevilla, es el sitio más espectacular que he visto desde que llegué a España.  Se empezó a construir en el siglo VIII y tiene un espacio de 23,000 metros cuadrados. 

Pero lo más que llama la atención de este lugar es la manera en que los cristianos impusieron su fe en este lugar.  En 1236, en la reconquista de Córdoba, la enorme catedral fue renombrada como Catedral de Córdoba.  De esta manera, entras, y lo que ves son estatuas cristianas rodeadas de arquitectura árabe.  Es bien chocante… 

Luego de estar como tres horas en la Mezquita, perdón, Catedral, pues busqué todos los elementos árabes posibles en la ciudad, ya que de eso se trata mi reportaje.  Vi restos de murallas, de los molinos árabes, y cuanta estructura árabe encontrara, que de hecho, se encuentra por toda la ciudad.  Hasta entradas a apartamentos residenciales mostraban rasgos árabes.   

Me encantó caminar por las calles de Córdoba histórica, es una ciudad tranquila, llena de callejones que te llaman para que los camines, y descubras cuanta esquina tiene la ciudad.  Me llamó mucho la atención el físico de las mujeres, que denotaban su herencia musulmana.   

Otro lugar que me dejó encantado fue el Alcazar.  En ese castillo, los Reyes Católicos recibieron la visita de Cristóbal Colón.  Le contaba a mis roommates que ese tipo de ciudad es la que uno viene a visitar a Europa, esas ciudades que son mucho más viejas que América, y que cuando uno las visita, te sientes que estás caminando por donde pasaron todos esos personajes de los cuales uno lee en los libros de historia.   

Algunos datos: Córdoba fue nombrada en 1994 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y en el en el siglo X, fue la ciudad más habitada del mundo. 

Cuando termine el reportaje, lo publicaré por este medio.  

Imágenes de Toledo

Una ciudad espectacular, que todavía guarda todos los rasgos del reino que fue en la Edad Media.  Caminar por sus calles es caminar por la historia.  Aquí algunas imágenes.

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Toledo está llena de pequeñas calles y cuestas.

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La vista del paisaje es increíble.

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Toledo es rodeada por un río, típico de ciudades de la Edad Media, para proteger de invasores.

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Es el paisaje más bonito que he visto en España.

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Toledo desde afuera.

Invasión boricua en Sevilla

Perdonen que no haya podido escribir antes, pero es que no he tenido tiempo ni la conexión al Internet.  De hecho, ahora mismo me encuentro en un locutorio en el centro de Sevilla. 

Esta ha sido la mejor Semana Santa de mi vida.  Después de tener uno de mis mejores fines de semana en Madrid, mis amistades de Puerto Rico han bajado a la capital de Andalucía desde el miércoles.  Han estado entrando y saliendo de mi apartamento, pero el Miercoles Santo se quedaron 16 puertorriqueños en mi piso. 

Se pueden imaginar el revolú, pero la hemos pasado brutal.  Ha sido una pena que la lluvia, ausente por mis primeros dos meses en Sevilla, ha dejado su efecto en la Semana Santa. 

Pero creo que todos se han llevado muy buena impresión de Sevilla.

Tuve la oportunidad de ver varias procesiones, y son de las cosas más impresionantes que he visto. 

Nada, en verdad perdonen, pero como es Semana Santa, estoy corto de tiempo.  Una vez empiece la semana, les contaré con más detalle.

Mi experiencia en Madrid

(Empecé a escribir este post el sábado, y lo terminé el martes una vez regresé a Sevilla) 

Madrid…ay Madrid.  Son las 7:14 de la tarde del sábado, mi segundo día completo en Madrid.  Parece que ha pasado más de una semana, por la manera que se siente mi cuerpo…esta ciudad me ha drenado.   

Claro, eso tiende a pasar cuando uno no tiene las horas suficientes de sueño, y es que al parecer, en Madrid nadie duerme.   

Salimos de Sevilla el jueves a las 5 de la tarde en bus.  Aunque un viaje en bus de seis horas puede sonar tedioso, en verdad no lo es.  Viajé con la compañía Socibus, y el viaje fue muy bueno.  Esa guagua estaba equipada como si fuera un avión en ruedas.  El viaje se fue súper rápido, además de que tuve la oportunidad de apreciar paisajes que nunca en mi vida había visto.   

Llegamos a las 11:00 de la noche en punto a Madrid.  Allí tuve mi primer encuentro con el principal transporte público de la ciudad, el metro.  Para los que no sabían, pues en Sevilla no hay metro, aunque ahora mismo se encuentra en proceso de construcción.  En Sevilla la transportación es por bus, ya que la ciudad no es tan grande.   

Recorriendo los numerosos túneles del metro, ya me sentía perdido.  Pero Beatriz, mi amiga que también está de intercambio y con quien nos estamos quedando, nos esperó en la estación y nuestra llegada fue mucho más fácil.   

En la primera noche visitamos la discoteca Palacio Galviria, algo distinto a lo que se acostumbra a ver en Puerto Rico…Era como si fuera una casa del Viejo San Juan, pero mucho más grande, y convertida en una discoteca.  Cada sala tenía música distinta, y claro, los puertorriqueños nos quedamos en la sala latina.  ¡Mucho reggaeton!   

Como ya sabrán, las mujeres puertorriqueñas se notan donde quiera que van, y pues, mis amigas tenían locos a media discoteca.  Los madrileños buscaban la manera perfecta de cómo entrar en el grupo.  Los que eran un pocos mas discretos y no se pegaban a bailar de la nada, pues venían donde mí y me decían que habían nacido en Puerto Rico.  Incluso, uno me dijo que había nacido en Bayamón, y que se había venido a España a los 14 años.  Verdad o no, nunca sabré. 

Al parecer, en Madrid no duermen.  Nosotros entramos a las 2:00 de la mañana a la discoteca, cuando en Sevilla se llegan a todos los sitios como a las 11:00-12:00, por lo menos las barras.  Cuando vi los precios en las barras, caí en cuenta de por qué llegan tarde.  Los tragos están entre 8-10 euros cada uno.  Por eso, beben antes en sus casas o en barras baratas, y se evitan comprar tragos en la discoteca.   

El viernes tomamos nuestra primera caminata por Madrid, ¡hasta tomamos el metro solos!  En verdad le cogimos el truco rápido al metro, después de lo perdido que me sentía el primer día.  Visitamos la Plaza Mayor, y el Palacio Real.  La visita al Palacio Real fue una muy buena experiencia, ya que salas como los tronos de los reyes y el comedor, cosas que sólo podía imaginarme por las películas hasta ese día.   

La noche del viernes fuimos a ver una obra en el Teatro de Bellas Artes, llamada “La Cabra”.  Recomendada por un amigo de Jorge que estudia de intercambio en Madrid, la obra, dirigida por José María Pou, ha sido galardonada con varios premios.  Entre ellos están el premio de “Mejor Espectáculo” y “Mejor Dirección” del Teatre BCN 2006, “Mejor Creación Dramática” del Frcilla 2007, el premio Chivas 2007 a la “Revelación Mejor Director” y el Premio Butaca 2006 al “Mejor Actor”.  Trata sobre este exitoso arquitecto, quien admite a su familia que alegadamente tiene una relación sentimental con una cabra llamada Silvia.  Me fascinó. 

Luego de la obra, fuimos a visitar a Verónica, amiga de nosotros de la Escuela de Comunicación de la UPR que está de intercambio en Madrid.  Allí Vero y sus “roommates” nos cocinaron arroz guisado con pollo y habichuelas.  No comía así desde que llegué a España.  ¡Gracias Vero! 

Después de casa de Verónica, fuimos a casa de José Roberto, Gabriel e Iván, también puertorros de intercambio, donde nos íbamos a reunir todos para de ahí salir a Kapital, la discoteca de siete pisos de la cual todos hablan.  A las 2:00 de la mañana, salimos a la discoteca.  El lugar es impresionante, pero no era como me la imaginaba, ya que algunos pisos son solamente muebles o lugares para estar a solas con tu pareja.  Pero la pasamos súper bien.  No pusieron tanto reggaeton como la discoteca anterior, pero la música americana resolvió.  Llegamos al apartamento de Beatriz a las 9:00 de la mañana.   

Luego de ese viernes, decidí quedarme todo el sábado vegetando…mi cuerpo no podía más…necesitaba un descanso.  Y así hice, hasta que llegó la noche y las muchachas de Puerto Rico me invitaron a una obra.  Vimos “Closer” en el Teatro Lara.  No había visto la película, y la historia me capturó, ya que las actuaciones fueron de primera clase.  Con esta segunda obra, el teatro madrileño me dejó una excelente impresión, pidiendo más.  Después de la obra, fuimos a comer a Vips en La Gran Vía, una gran avenida que entrada la madrugada todavía seguía con vida como si fuera de tarde.   

El domingo fue mi visita al Museo del Prado, ese museo del que tu escuchas en libros de historia y en documentales.  Solamente entrar por sus puertas fue una experiencia inolvidable.  Allí vimos obras trascendentales de pintores como Velázquez y Goya, y restos de esculturas romanas y griegas.      

Tras nuestra visita al Museo, fuimos a la estación de trenes Atocha, que queda a pasos.  En las cercanías de esa estación fueron los atentados terroristas del 11 de marzo a los trenes de Madrid.  Allí tuvimos la oportunidad de ver el monumento a las víctimas del 11 de marzo.  No soy madrileño, ni siquiera español, y solamente llevo viviendo aquí más de mes y medio, pero les digo, ese monumento me tocó y me dio sentimiento, porque a través de el, puedes sentir el sufrimiento de toda la comunidad madrileña.  Entras, y lo primero que ves es una pared con los nombres de todas las víctimas.  Luego, entras a una sala, donde el techo es un espiral transparente que es iluminado por el sol.  En ese espiral, están escritas oraciones en varios idiomas, dirigidas a las víctimas.  “Vuestra ausencia retumba en nuestras almas”, o la primera “Hace mucha falta mucha fantasía para soportar la realidad”, te dejan muy pensativo, y hace que la tragedia te toque de cerca.   

Del monumento del 11M, fuimos a dar un paseo de teleférico que da una vista impresionante de Madrid desde el aire.  Tras el teleférico, fuimos al Parque del retiro, lugar donde todos los jóvenes se reúnen los domingos por la tarde.  Aunque el clima estaba sombrío y la asistencia no era tan grande como domingos anteriores, el ambiente era muy bueno, con grupos de batucada amenizando la tarde.  No obstante, la lluvia empezó a caer, y todos tuvimos que correr al metro, y cortar la tarde en el Retiro un poco antes de lo esperado.  Esa noche nos reunimos en casa de otra puertorriqueña, Mariana, quien nos hizo unos deliciosos sushis.   

Entonces Beatriz nos recomendó que fuéramos a Toledo el domingo, ya que el viaje era sólo de una hora en bus, y la ciudad se podía recorrer en un solo día.  Esa visita se las presentaré en otro post. 

Ya el martes nos levantamos, y regresamos a Sevilla. 

Ahora me preguntarán, ¿y que tal Madrid?  ¿Te arrepientes de escoger Sevilla sobre Madrid? 

Bueno, las dos ciudades son diferentes, del cielo a la tierra.  Madrid tiene sus cosas buenas, y sus cosas malas.  En cuanto a la vida nocturna, Madrid es la reina indiscutible, en esa ciudad la gente no duerme.  Todos los sitios abren hasta que sale el sol, y las discotecas, aunque caras, tienen un ambiente brutal.  Ese reggaeton el jueves en Palacio me hizo sentir en Puerto Rico, y eso es mucho decir.   

Madrid es como cinco veces Sevilla.  Aunque puede ayudarte a perderte más fácil, da mucho para explorar y rebuscar.  El metro es un sistema de transporte el cual es fácil de entender, y te lleva de una esquina de la ciudad a la otra bien rápido. 

No obstante, no me arrepiento de mi decisión de vivir en Sevilla.  Me di cuenta de eso cuando ya el domingo empecé a extrañar Sevilla, y aunque la estaba pasando brutal en la capital española, me gusta más la vida en la capital andaluz. 

Sevilla es una ciudad más bonita.  Es más antigua que Madrid, y vivir en una ciudad con tanta historia es algo especial.  La gente en Sevilla es más agradable.  No es por ser racista ni tener prejuicio, pero en Madrid lo menos que ves son españoles.  Te montas en el metro, el cual siempre esta lleno, y ves personas de todas nacionalidades y edades.  Cuando te montas en un bus en Sevilla, siempre está lleno de estudiantes, algo que me encanta.  Me gusta tanto, que al montarme en el bus a veces apago mi “ipod” para escuchar conversaciones, y tal vez conocer gente.  He aprendido, al igual que los sevillanos, a no encerrarme en mi mundo, como lo hacen la mayoría de los madrileños, que no te dirigen la palabra a menos que les preguntes algo.   

La vida en Madrid es carisima, un desayuno que en Sevilla me dale en 1.70, me costó 6.50 en Madrid.  Las entradas a las discotecas son entre 10 y 15 euros, y los tragos entre 8 a 11 euros.  Hagan la matemática cuánto te sale una noche de disco en Madrid.  Eso sí, en Sevilla no hay mucha discoteca, y solamente he ido a una.  El “jangueo” en Sevilla es ir de barra en barra en el centro o en la calle Betis.  Tengo que aceptar que esas salidas de discoteca son las más que me gustan, pero si estuviera viviendo en Madrid ya estuviera sin dinero para viajar… 

Algo que es una espada de doble filo es la cantidad de puertorriqueños que hay en Madrid.  Conozco a muchos de ellos, quienes conocía de antes y me hubiera encantando compartir la experiencia de intercambio con ellos.  Así mismo durante mi fin de semana en Madrid conocí muchos más, con quienes la pasé brutal y son tremendas personas.   

¿Pero para qué hacer intercambio si vas estar saliendo con 45 puertorriqueños por seis meses?  Me dijeron que en Madrid hay más de 100 puertorriqueños haciendo intercambio, y es creíble.  No sé, tal vez a los que estén en Madrid les gusta eso, estar en Europa y seguir saliendo con muchos puertorriqueños todos los fines de semana.  Una de las razones por las cuales escogí Sevilla fue porque no hay tanto puertorriqueño.  Así, tendría más oportunidad de conocer personas de otros países, y aprender de su vida nocturna y sus maneras de ser.  A veces es difícil establecer esos puentes de amistad con personas de otras nacionalidades, pero sería más difícil todavía si la ciudad estuviera lleno de puertorriqueños.  Varias amistades mías que están en Madrid, esas mismas personas me han dicho que tratan de evitar los puertorriqueños, pero que es bien difícil.   

Así, me sentí en casa empecé a ver desde el bus las flores en las orillas de la carretera, algo que por ahora solo he visto en Sevilla.  Empecé a ver edificios conocidos, y entró en mi un sentimiento de pertenencia a la capital andaluz.  Ya entiendo por qué todos los que hacen intercambio en Sevilla siempre quieren regresar, la ciudad te acoge como si fueras uno de ella, y uno no tarda en aceptar esa invitación. 

Mañana llegan todas mis nuevas amistades de Madrid a pasar lo que queda de Semana Santa en Sevilla.  Espero que les encante la ciudad, y que solo tengan muy buenas experiencias de Sevilla.  Ya les estaré contando de las procesiones y la invasión boricua-madrileña.  Hasta luego.