Archivo para 14 mayo 2007

Málaga

Siempre me dijeron que tratara de evitar viajar solo, ya que pues en continente extraño, es mejor irse a la segura.  Pero dada las circunstancias, no tuve más remedio.  Mis dos compañeros de piso querían irse a Málaga el jueves por la mañana, yo tenía clases ese día.  Así las cosas, hicimos nuestros planes apartes.  Yo tenía que estar en Málaga dos días, asi que separé en el hostal Picasso’s Corner de viernes para sábado. 

Me embarqué en mi primer viaje sólo.  Mis primeras impresiones de Málaga fueron fascinantes, la playa, los puertos y la vida playera que parecía dar la ciudad.   

Al igual que en el resto de Andalucía, Málaga estaba preñada de turistas este pasado fin de semana.  Llegué al hostal, donde me atendieron con tremenda amabilidad y me llevaron a mi cuarto.  Habían cinco camas más, pero vacías aún, asi que no conocía quienes dormirían conmigo.   

Dejé mis maletas en el hostal, y me dirigí a la playa.  Un poco de sol en la playa no venía mal…no es mi Puerto Rico, pero a falta de pan, galleta.  La playa que fui, Malagueta, era muy bonita y el agua te llamaba a que te sumergieras.  Pero por alguna razón, nadie estaba en el agua.  No tardé mucho en descubrir la razón: tras que el agua estaba fría, el fondo era de piedras.  Caminar y nadar era casi imposible.  Frustrado y con las ganas de coger un chapuzón, me dirigí una vez más a la arena para terminar de darme un poco de color. 

Después de varias horas en el caliente sol malagueño, me dirigí de vuelta al hostal.  Cuando entré al cuarto, allí estaban mis compañeros de cuarto: dos muchachas estadounidenses y tres muchachas francesas.  Las americanas eran las únicas que hablaban entre sí, asi que me metí en la conversación y les pregunté de donde eran.  Así empezamos lo que se transformó en una bonita amistad durante los dos días que estuvimos en Málaga.  Y para que vean lo pequeño que es el mundo, también están de intercambio en Sevilla, lo que nos hizo aún más apegados.   

Así que allí estaba yo la noche del viernes en Málaga, el único puertorriqueño jugando a las cartas en la barra del Picassos Corner, acompañado por estadounidenses, australianos, alemanes, entre muchos otros.  Orgullosamente me presentaba como “Esteban, Puerto Rico”.  Todos se emocionaban al tener un caribeño entre ellos.  Esa noche internacional ha sido de las mejores experiencias del intercambio.  El hostal provee un gran ambiente para camarería, hasta se nos hizo difícil salir a la calle de lo bien que lo estábamos pasando.  Para todos los que vayan algún día a Málaga, Picassos Corner es el hostal a ir.  Además del gran ambiente del hostal, que es manejado por gente joven, la localización es perfecta, ya que está a 30 segundos de la Plaza de la Merced, lugar predilecto para la vida nocturna.  Allí también me enteré que Picassos Corner fue votado por los “backpackers” como el mejor hostal de España, y el segundo en toda Europa.  Luego del torneo de cartas, nos fuimos a la calle, donde se nos unieron mis dos compañeros de piso.  Tremenda noche, de las mejores del intercambio.   

Luego de una larga noche, nos levantamos el sábado y fui con mis dos amigas estadounidenses al Museo de Picasso.  Sinceramente, me gustó mucho más el que vi en Barcelona, ya que este de Málaga no tenía sus piezas más importantes, sino que algunas de su comienzo.  Como quiera, no todos los días se tiene la oportunidad de ver pinturas de Pablo Picasso… 

Mis nuevas amigas regresaban a las 3:00 de la tarde a Sevilla, y yo a las 6:00.  Asi que luego que ellas se fueron, me dirigí al Castillo de Gibralfaro.  Hay que subir, y subir…una montaña que me hizo sudar como nunca.  El castillo se encuentra en los topes de Málaga.  Desde allí, tuve una vista que nunca olvidaré.  Me sentí de vuelta en los tiempos medievales, mirando desde un castillo la entera ciudad de Málaga y el océano.  Tremenda experiencia. 

Después, de vuelta a Sevilla.  Sin duda, Málaga ha sido el viaje que más he disfrutado.  La ciudad es bien bonita y la playa resuelve, pero la experiencia de compartir con mucha gente de distintos países hizo este viaje especial.  Ojalá pueda seguir teniendo experiencias así.

Feria de Sevilla

Poco había escuchado de la Feria de Sevilla antes que llegara a esta ciudad.  Según se acercaba la última semana de abril, más aprendía yo sobre este evento. 

Muchas personas me aconsejaron.  Unos me decían que la feria no era la gran cosa, porque se tenía que conocer muchos sevillanos para poder así entrar a las casetas.  Otros me decían que debía ir en la semana y no en el viernes, sábado o domingo, porque allí era que se llenaba la ciudad de turistas y la experiencia no era la misma.  Escuché a todos, y esa misma noche que llegué del norte de España, me fui a visitar la Feria.   

Estuve en el ella miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.  Durante esta semana, es que la personalidad de los sevillanos sale a relucir en todo su esplendor.  La Feria consta de un terreno donde se ubican cientos de casetas, dentro de las cuales los sevillanos bailan, comen y beben desde las 2:00 de la tarde hasta la 6:00 de la mañana.  Pero claro, no todo el mundo puede entrar a todas las casetas, ya que casi el 95% son privadas, pertenecientes a familias, empresas, grupos, hermandades, entre otros.  Los que son nuevos para la ciudad, pues tienen la opción de entrar a las varias casetas públicas ofrecidas por el ayuntamiento y partidos políticos.  Claro, el ambiente no es el mismo, pero resuelve. 

Durante esta semana recibí la segunda visita de un grupo grande de puertorriqueños a mi apartamento, más de 12 personas se quedaron en mi piso durante esos días.  Pero claro, donde hay mucho boricua siempre se pasa bien.  Tuvimos la suerte de que una de las muchachas tenía una amistad en Sevilla, y ella tenía caseta.  Así la noche del jueves la pasamos dentro de una caseta privada.   

Ya la noche del viernes se empezaba a notar la diferencia entre las noches de semana y la de los fines de semana.  La feria estaba más llena, y se notaba la presencia de mucho extranjero.  Y es que resulta que en el fin de semana de Feria, son muchos los sevillanos que aprovechan a viajar e irse de la ciudad, huyéndole a la invasión de extranjeros que llena la Feria.  La presencia de gente fuera de Sevilla podría haber llevado a más problemas y peleas, pero noté cierta tranquilidad.  Y los noticieros locales confirmaron mi pensamiento cuando dijeron que hubo una rebaja en accidentes.   

Pero díganme ustedes, ¿Qué mejor que comer, bailar y beber?  El ambiente es uno festivo todo el tiempo, gente en las calles bailando, las mujeres con sus trajes de sevillana se veían todas preciosas…en verdad era como dar un viaje al tiempo y estar en Sevilla hace 100 años.  Durante el día, las calles estaban llenas de carrozas, caballos, música por todos lados…y exactamente eso fue lo también me recomendaron: visita la Feria durante el día porque es distinto.   

Aparte de las casetas, también estaba el área para las machinas o como dirían acá, Parque de Atracciones.  Si han ido a la Feria 2000 en el estacionamiento del Hiram Bithorn en San Juan, pues tienen una idea.  ¡Hasta la música era la misma!  Don Omar, Tego Calderón, entre otros, era lo que sonaba en todas las bocinas de las machinas.  Me sentí de nuevo en el Bithorn.  ¡Hasta donde ha llegado el reggaeton de Puerto Rico!  

Si alguna vez visitan la Feria de Sevilla, les recomiendo que vean todos sus aspectos: durante el día, durante la noche, y los fines de semana.  Cada periodo de tiempo tiene su peculiaridad.   

Bueno, se acabó la Feria y ahora reina la tranquilidad en Sevilla.  Será hasta mañana jueves, porque el Sevilla FC juega en las semifinales de la UEFA.  Si ganan, la ciudad se volverá a volcar, ¡y allí estaré yo para celebrarlo!

Universidad de Navarra

El lunes a las 11:00 de la noche, tomamos un bus desde Barcelona con destino a Pamplona, donde Carlos quería visitar la Universidad de Navarra, considerada la mejor de periodismo en España.  Salimos tarde de Barcelona, para así viajar de noche y ahorrarnos una noche de hostal. 

Nuestra llegada a Pamplona fue a las 5:00 de la mañana, donde nos recibió una estación de bus cerrada.  Sin remedio alguno, tuvimos que esperar afuera en el frío hasta las 7:00 de la mañana para que abrieran la estación, y así poder dejar allí todas nuestras maletas.  

Una vez resolvimos eso, empezamos a caminar la ciudad.  Lamentablemente, dada la hora, pues las calles aún permanecían vacías y la mayoría de los establecimientos vacíos.  Luego de preguntar, pues pudimos dar con un bus que llevaba a la Universidad.  En varios minutos ya estábamos en el recinto. 

¡Impresionante!  Eso es lo que puedo decir sobre la Universidad de Navarra.  Un campus hermoso, en el cual a diferencia de otras universidades españolas, todas sus facultades están en un mismo campus en las afueras de la ciudad.  El primer choque con la modernidad de esta universidad fue al tratar de entrar a la Facultad de Comunicación, ya que el acceso solo es dado a estudiantes con el carnet, quienes lo colocan en un “scanner” y se les abren los brazos mecánicos para entrar.   

Carlos habló con el guardia de seguridad, y nos dejó entrar a la secretaría.  Allí nos recibieron, nos dieron información de la Facultad, y nos recomendaron que visitaramos un edificio y que buscáramos al director de doctorado de la Facultad de Comunicación.   

Fuimos a donde nos indicaron, y allí nos recibió un profesor que nos dio un tour por el edificio del rectorado.  Y cuando le dijimos que éramos de Puerto Rico, más encantado quedó.  Resulta ser que estudió con Milagros Acevedo, catedrática de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico.  Carlos, Jorge y yo hemos tomado clase con ella, así que rápido nos invitó a un café para seguir hablando sobre la universidad.  De repente me sentí bien intelectual, dándome un café con un profesor de la mejor universidad de periodismo de España y hablando sobre la educación universitaria en Europa y América.  Eso no se da todos los días. 

Luego, nos presentó una muchacha que trabajaba en Relaciones Internacionales, quien nos enseñó más de la universidad, y nos hizo cita con la directora de maestría de la Facultad de Comunicación.  Muy amablemente nos recibió en su oficina, donde nos explicó los dos programas de maestría y todos sus detalles.  Me gustó mucho el programa de Empresa Informativa, donde se prepara al estudiante para dirigir un medio.   

Después de esa reunión, nos llevaron de nuevo a la Facultad de Comunicación para que nos mostraran todas las facilidades.  Creo que ese edificio tenía mas facilidades que varios medios en Puerto Rico.  Proviniendo de una escuela de comunicación pequeña como lo de la de la UPR, pude ver por qué Navarra tiene la mejor facultad de periodismo. Múltiples estudio de grabación de radio, de televisión, cámaras por todos lados…De hecho, en la misma facultad están trabajando en una película de animación hecha a computadora, parecida a Cars, que saldrá pronto en DVD. 

Cuando terminamos el tour, nos recibió el director de doctorado de la Facultad de Comunicación.  Muy amablemente nos explicó el programa, en lo que consistía, el proceso para entrar, y respondió todas nuestras preguntas.    

Salimos encantados con la Universidad de Navarra.  Hasta una bolsa de regalitos nos dieron.  Una pena que andábamos con la misma ropa del día anterior (por el viaje claro)… 

Pero creo que dejamos muy buena impresión, dado la manera que nos trataron.   

Salimos de Pamplona a las 3:30 de la tarde, con destino a Madrid.  Llegamos a Madrid a las 9:15 de la noche, para montarnos en el metro y cruzar la ciudad, ya que teníamos que coger el bus en la Estación Sur para ir a Sevilla.  A todas estas, no teníamos boleto seguro, así que estaba rezando para que quedara espacio en el bus de las 10:00 de la noche hacia Sevilla.  Lo menos que quería hacer era pasar otra noche fuera de casa.   

Gracias a Dios, conseguimos espacio en el bus de las 10:00 de la noche a Sevilla.  Finalmente, llegamos a nuestra ciudad a las 4:00 de la madrugada del miércoles.  Pero no era para descansar, porque Sevilla estaba en feria… 

Ruta: 

Sevilla-Barcelona (Con parada en Albacete y Valencia): 17 horas 

Barcelona-Pamplona: 6 horas 

Pamplona-Madrid: 5 horas 

Madrid-Sevilla: 6 horas 

Total de horas viajadas por España: 34 horas

Barcelona

He viajado muy poco en mi vida.  Afuera de Puerto Rico, sólo había visitado Washington DC, Orlando y Tampa antes de embarcarme al Viejo Mundo.  Así que en verdad, no había visto mucho.  Mi primer encuentro con una mega ciudad fue en Valencia, y luego Madrid.   

Entonces, llegué a Barcelona.  Sin duda, la mejor ciudad que he visitado.  Y cuando me refiero a ciudad, lo digo comparándola a otras grandes ciudades como Madrid y Valencia, no a Sevilla, que en cuanto a infraestructura y economía, no es comparable con sus tres hermanas mayores.  Sevilla es otra experiencia totalmente distinta. 

La diferencia entre Madrid y Barcelona es una bien grande.  Empecemos por la arquitectura, ya que la obra de Gaudí en Barcelona es una que sobresale con sus curiosos diseños de edificios que le dan un toque distinto.  También, me gustó mucho más de Barcelona los espacios públicos que ofrece.  Basta con tomar un paseo por La Rambla, la enorme plaza pública lineal que va desde la Plaza Cataluña hasta los puertos.  Allí se encuentra de todo tipo de personas, restaurantes y distintas tiendas la bordean, dándole un colorido único. 

Nuestra estadía fue en el Albergue Juvenil Mar de Deu, localizado en las afueras del centro de la ciudad.  Me gustó mucho quedarme allí, el sitio era muy grande, limpio, y estaba lleno de gente de todos sitios.  Los cuartos tenían 12 camas, así que compartimos con otras personas.  El único inconveniente, aunque terminó ayudándonos mucho, es que teníamos que estar fuera del cuarto a las 10 de la mañana.  Pero si lo miras del lado positivo, eso nos obligaba a salir temprano del albergue y así aprovechar el día. 

Y fue eso justamente lo que hicimos.  Visitamos todo lo que teníamos en agenda: la Sagrada Familia, el Camp Nou, la Torre Agbar, el Parc Guell, la Casa Gaudí, el Museo de Picasso, el Arco del Triunfo, La Ciudad Olímpica, la Pedrera, y nos dio tiempo de caminar la mayoría de la ciudad. 

Claro como fanático del deporte la más que me gustó fue la visita al Camp Nou, estadio del FC Barcelona.  Es el segundo estadio mas grande del mundo, y ha sido clasificado cinco estrellas por la United European Football Association (UEFA).  La Sagrada Familia, un templo sin terminar obra de Gaudí, fue igual de impresionante.  Antes de llegar a Barcelona había visto muchas imágenes de ella, por lo que lo hice nuestra primera visita. 

El último día hasta pasamos una tarde en la playa.  Por mala suerte fue algo imprevisto, así que no estaba listo para darme un chapuzón.  Pero un poquito de sol y arena no vino mal.   

Terminé encantado con Barcelona.  Claro, sigue teniendo el problema principal de las ciudades grandes: es muy cara.  Y además, para estudiar en esa ciudad se tiene el obstáculo de que el idioma oficial es el catalán, asi que eso hace las lecturas y exámenes un poco más difícil (aunque se puede leer y entender, lo difícil sería escribirlo). 

Y en cuanto a la supuesta amargura de los catalanes, les puedo decir que mi experiencia fue toda la contraria.  Todos en Barcelona fueron muy serviciales con nosotros.  Varias fueron las veces que nos vieron con el mapa y nos preguntaron a dónde íbamos, y nos señalaban el camino a seguir.  Así mismo en todos los centros turísticos, todos nos atendieron muy amablemente.  Les digo, para mí, Barcelona es la mejor ciudad de España.  Lo siento Madrid.