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Feria de Sevilla

Poco había escuchado de la Feria de Sevilla antes que llegara a esta ciudad.  Según se acercaba la última semana de abril, más aprendía yo sobre este evento. 

Muchas personas me aconsejaron.  Unos me decían que la feria no era la gran cosa, porque se tenía que conocer muchos sevillanos para poder así entrar a las casetas.  Otros me decían que debía ir en la semana y no en el viernes, sábado o domingo, porque allí era que se llenaba la ciudad de turistas y la experiencia no era la misma.  Escuché a todos, y esa misma noche que llegué del norte de España, me fui a visitar la Feria.   

Estuve en el ella miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.  Durante esta semana, es que la personalidad de los sevillanos sale a relucir en todo su esplendor.  La Feria consta de un terreno donde se ubican cientos de casetas, dentro de las cuales los sevillanos bailan, comen y beben desde las 2:00 de la tarde hasta la 6:00 de la mañana.  Pero claro, no todo el mundo puede entrar a todas las casetas, ya que casi el 95% son privadas, pertenecientes a familias, empresas, grupos, hermandades, entre otros.  Los que son nuevos para la ciudad, pues tienen la opción de entrar a las varias casetas públicas ofrecidas por el ayuntamiento y partidos políticos.  Claro, el ambiente no es el mismo, pero resuelve. 

Durante esta semana recibí la segunda visita de un grupo grande de puertorriqueños a mi apartamento, más de 12 personas se quedaron en mi piso durante esos días.  Pero claro, donde hay mucho boricua siempre se pasa bien.  Tuvimos la suerte de que una de las muchachas tenía una amistad en Sevilla, y ella tenía caseta.  Así la noche del jueves la pasamos dentro de una caseta privada.   

Ya la noche del viernes se empezaba a notar la diferencia entre las noches de semana y la de los fines de semana.  La feria estaba más llena, y se notaba la presencia de mucho extranjero.  Y es que resulta que en el fin de semana de Feria, son muchos los sevillanos que aprovechan a viajar e irse de la ciudad, huyéndole a la invasión de extranjeros que llena la Feria.  La presencia de gente fuera de Sevilla podría haber llevado a más problemas y peleas, pero noté cierta tranquilidad.  Y los noticieros locales confirmaron mi pensamiento cuando dijeron que hubo una rebaja en accidentes.   

Pero díganme ustedes, ¿Qué mejor que comer, bailar y beber?  El ambiente es uno festivo todo el tiempo, gente en las calles bailando, las mujeres con sus trajes de sevillana se veían todas preciosas…en verdad era como dar un viaje al tiempo y estar en Sevilla hace 100 años.  Durante el día, las calles estaban llenas de carrozas, caballos, música por todos lados…y exactamente eso fue lo también me recomendaron: visita la Feria durante el día porque es distinto.   

Aparte de las casetas, también estaba el área para las machinas o como dirían acá, Parque de Atracciones.  Si han ido a la Feria 2000 en el estacionamiento del Hiram Bithorn en San Juan, pues tienen una idea.  ¡Hasta la música era la misma!  Don Omar, Tego Calderón, entre otros, era lo que sonaba en todas las bocinas de las machinas.  Me sentí de nuevo en el Bithorn.  ¡Hasta donde ha llegado el reggaeton de Puerto Rico!  

Si alguna vez visitan la Feria de Sevilla, les recomiendo que vean todos sus aspectos: durante el día, durante la noche, y los fines de semana.  Cada periodo de tiempo tiene su peculiaridad.   

Bueno, se acabó la Feria y ahora reina la tranquilidad en Sevilla.  Será hasta mañana jueves, porque el Sevilla FC juega en las semifinales de la UEFA.  Si ganan, la ciudad se volverá a volcar, ¡y allí estaré yo para celebrarlo!

Fallas de Valencia

A horas de haber llegado de Valencia (11:00 de la noche del domingo), siento un desgaste completo en mi cuerpo, pero mi memoria ha creado un rincón para todos los recuerdos que me llevé de este fin de semana, el fin de semana de las Fallas de Valencia 2007. 

Todo empezó con el maratónico viaje en tren desde Sevilla.  Salimos el viernes a las 8:20 de la mañana, y llegamos a Valencia pasadas las 4:00 de la tarde.  Muchos pensarán que debe ser horrible pasar ocho horas en un tren, pero para mi fue todo lo contrario.  Ver pasar los distintos paisajes de España fue una experiencia enriquecedora para mí.  Además, el viaje es uno cómodo, los asientos están acomodados como un avión, con mesa personal y televisión con audífonos para escuchar la película.  Hay hasta más espacio para las piernas, y si te da hambre o tienes ganar de un traguito, puedes pasar por el vagón donde hay una cafetería que te mata el hambre y la sed. 

Una vez llegamos a Valencia, la alegría y el jolgorio de la ciudad se hizo sentir desde que llegamos.  Una parada de bandas musicales, de niños vestidos con ropa típica avivaban la avenida principal que pasaba justamente frente a la estación del tren.  Rápido noté que el idioma en los letreros no era español, si no que algo parecido.  Y es que los valencianos tienen su propio dialecto.  Aunque hablan perfecto español, al parecer lo escriben a su manera.   

Ese primer día, Jorge, Carlitos y yo decidimos caminar toda la ciudad, y literalmente hablando.  Caminamos como nunca, ya que Valencia, siendo la tercera ciudad más grande de España después de Madrid y Barcelona, pues lógicamente ocupa mucho más espacio que Sevilla.  Con mochila en la espalda, llegamos hasta la ciudad de ciencias y tecnologías, un complejo que alberga el acuario, museo y cine Imax de la ciudad.  Esas estructuras son un espectáculo para la vista, por lo innovador que son todos los diseños.   

Luego de caminar, visitamos el Centro de la ciudad donde estaban las mayorías de las fallas, y sus respectivas fiestas.  Las fallas me impresionaron.  Cuando hice el escrito anterior, no tenía idea el trabajo que los valencianos pasan para hacer estas gigántescas obras de madera.  Algunas eran del tamaño de un edificio de 7 pisos, y los detalles en los diseños eran realizados con la mayor precisión posible.  Uno se pregunta por qué pasar tanto trabajo, si todas menos la ganadora son quemadas al final del carnaval.  Pero eso es cultura. 

Hasta las 12 de la media noche hubo una parada con distintos grupos demostrando su talento.  Desde dragones chinos hasta personas disfrazadas de carros chocando, la variedad en la parada era exquisita.  En verdad me fascinó esa parte del carnaval.   

Una vez terminada la parada, pues la fiesta se mueve a donde están localizadas las distintas fallas.  Cada falla tiene su respectivo grupo de trabajo, y estos organizan fiestas en el área que están localizadas las fallas.  En cada rincón de la ciudad hay tarimas con música y comida, así que teníamos un sitio que ir cada 20 minutos.  Pero claro, también se aprovecha la situación para montar tarimas y barras que no se relacionan con ninguna falla, sino para los jóvenes.  Perdón si alguien que lee es de Valencia, pero tienen una adición a la piromanía increíble.  Esa ciudad parecía Irak en tiempo de guerra, cada 10 o 15 segundos sonaba un petardo.  Y no solo eso, sino que los españoles prenden cohetes que botan chispas mientras vuelan, pero en vez de lanzarlos al cielo, lo hacen al público.  Y ven eso como normal…tremendo corre y corre había en las fiestas de los universitarios.   

Algo bien curioso es que nos pararon dos muchachos porque no escucharon hablar y sabían que no éramos de España.  Uno de ellos de Valencia y el otro de Alabama.  El de Valencia nos dijo qué hacíamos en su ciudad si en Puerto Rico están las mejores mujeres.  Claro, no se lo negué.   

El segundo día pues visitamos los museos.  Me gustó mucho el acuario, tiene delfines, focas, morsas e impresionantes áreas de tiburones y peces de océano.  El de Ciencia y Tecnología no me impresionó mucho, pero uno que sí disfruté fue una exposición temporera del Titanic, que exhibían restos del legendario buque y documentación original.  Para mí, que me fascina la historia del Titanic, fue una experiencia que no olvidaré.   

Entrada la noche del sábado, nos encontramos con los puertorriqueños de distintas partes, y como buenos boricuas, formamos el jolgorio.  En verdad fue bien agradable pasar rato con caras conocidas de mi Isla, al igual que conocer más.   

El viaje fue una experiencia maravillosa.  Gracias a Dios, no tuvimos contratiempos de ningún tipo.  Valencia nos acogió y nos trató de lo mejor.  El viaje de vuelta en tren fue igual que el de ida, creo que solo dormí dos horas, el resto lo pasé viendo películas, admirando el paisaje y disfrutándome el momento. 

Curioso fue el sentimiento que sentí cuando llegué a Sevilla.  Aunque solo llevo aquí más de mes y medio, me sentí como sí estuviera en casa.  Creo que es que finalmente me he logrado identificar con esta ciudad que ha sido mi hogar temporero, y he empezado a apreciarla cuando paso tiempo fuera de ella.  

Me fui

Hola a todos…escribo ahora porque lo más probable no me vuelva a conectar hasta el lunes (a menos que consiga alguna señal en mi apartamento).  Mañana a las 8 de la mañana salgo para Valencia, en un viajecito de ocho horas en tren.  Se que la voy a pasar brutal, nos vamos a ver con todas nuestras amistades de Madrid, y NADIE PIENSA DORMIR. 

 Asi que si alguien está en Valencia, y ve un grupo de como 40 personas todos locos cantando La Borinqueña, no pregunten, somos  puertorriqueños.

Pero antes de irme, como este blog, además de contar mis experiencias, trata de educar al lector sobre España, pues tengo que explicar por qué me voy para Valencia este fin de semana en específico.  Este fin de semana se celebran las Fallas de Valencia.  En este festival, cada región de Valencia construye distintas fallas, o muñecos de papel o cartón los cuales son realizados para hacer críticas a la sociedad.  Políticos, símbolos, todo es hecho por los valencianos.  El lunes, en protesta social, queman todas esas fallas.  Lamentablemente no podré ver cuando las queman, ya que el lunes tengo clases y regreso el domingo.  Pero como buenos puertorriqueños, los que están de intercambio van al fiestón.

 Espero pasarla bien y no enfrentar mayores contratiempos.  Hasta luego. 

Carnaval de Cádiz

2. carnaval de Cadiz 

Saludos a todos, les escribo de la biblioteca de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.  Hoy es lunes a las 3:48 de la tarde…allá en Puerto Rico deben ser las 10:48 de la mañana, deben estar levantándose de esos jangueos degenerados de domingo con lunes feriado… 

Bueno, ya cogí mi primera clase, Opinión Pública.  A las 5:30 de la tarde me toca Empresa Informativa, las dos que tengo hoy.  La primera clase fue muy buena, aunque el tema no es el más divertido de todos, la profesora es muy chévere, se ve bien pro-estudiantes.  La clase va a ser dinámica, con mucho trabajo en grupo.  Ya los puertorros nos unimos, Jorge, Carlitos , Yadira y yo somos un grupo, El Gran Combo de Puerto Rico jaja.   

Pero olviden las clases…este fin de semana que acaba de terminar fue nuestro primer viaje fuera de Sevilla, al Carnaval de Cádiz.  Nos fuimos todos los puertorros, cogimos el tren que salía de Sevilla el sábado a las 1:55 de la tarde.  Llegamos a Cádiz, que en verdad es bien parecida a Sevilla y a San Juan, donde fuimos a comer y caminar. 

Ya en el tren había empezado la demencia, con gente bebiendo y jodiendo.  En la ciudad seguía la joda, todo el mundo disfrazado y bebiendo desde temprano.   

¿Qué les puedo contar?  No se ni por donde empezar.  Imagínense las Fiestas de la Calle San Sebastián, pero todo el mundo disfrazado y todos con un litro de ron en la mano.  Ahí lo tienen.  En las barras te vendían las botellas completas, y te daban los vasos de shot, todo por un precio módico de entre 5-10 euros, depende la botella.  La de nosotros costó seis, y aunque sabía a demonio, hizo su trabajo (pregúntenle a Jorge).   

En verdad la pasamos brutal, lo bueno de ese festival es que como todo el mundo está disfrazado, pues puedes ir a dónde cualquiera, pedirle una foto, y montar conversación.  ¿Qué más tiene distinto a las Fiestas de la Calle?  Los españoles dementes empiezan a tirar petardos y fuegos artificiales desde la plaza jeje.  Entonces después ves como tíos vestidos de vacas se empiezan a trepar por andamios de construcción y a bailar.  En verdad la vigilancia de la policía es mínima, si vi cinco policías fue mucho, y para colmo no eran de verdad, sino que gente disfrazada.  Tal vez se debe a que por lo menos en Sevilla, solo hubo alrededor de 70 asesinatos el año pasado entero.  En Puerto Rico eso se cumple en una semana jajaja. 

Pero se pasa brutal, en verdad que es otro nivel…unos disfraces bien originales.  Había uno vestido de cama, estaba uno de princesa acompañado por sus caballeros, y grupos grandes vestidos todos iguales.  Había unas muchachas vestidas de Minnie Mouse, y eran como 20.  En verdad hay que verlo, porque son muchas cosas que se me quedan que daría todo porque lo vieran.  

Como a las 11 bajamos de nuevo a la estación del tren, a coger un descanso allí.  Los trenes seguían llegando, repletos de gente de España y otros países.  Era impresionante escuchar el sonido del tren llegar, el alboroto de gente cantando, sin paciencia por llegar al carnaval.  Hasta brincaban las vías del tren para llegar a la ciudad.   

Más tarde volvimos a subir, a cantar y a bailar con la muchedumbre.  Estuvimos hasta las 5 de la madrugada, y cogimos el tren de vuelta a Sevilla a las 5:30am.  En el tren viví una experiencia inolvidable.  Nuestro vagón iba lleno de jóvenes, algunos borrachos, otros dormidos, otros conversando…nosotros subimos temprano así que teníamos asiento, pero la mayoría estaban todos tirados en el piso, o hasta durmiendo en el compartimiento de las maletas.  Miraba a mis lados, y veía jóvenes de todos los países de Europa tirados uno encima de los otros, después de ese degenere, y ahí me di cuenta que esos minutos que estaba viviendo no se iban a repetir el resto de mi vida.  Uno solamente es joven por una sola vez, y estoy en mi último año de bachillerato.  Me recosté de mi asiento, sonreí, y le dí gracias a Dios por esta experiencia inolvidable que me estaba dando. 

 

 

 

Carnaval de Cádiz

 

Gente cruzando vias

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