Para volar barato…

La ventaja de estudiar en Europa es la facilidad con la que uno se puede mover de país en país.

Aunque muchas personas lo hacen por tren, todos los viajes que hice fuera de España fueron en avión.  Si planificas tu viaje con anticipación, los boletos de avión te saldrán sumamente baratos, e incluso más económico que el tren. 

A continuación, les presento los enlaces a algunas de las líneas aéreas de bajo costo que trabajan en Europa.  En mis viajes, utilicé las primeras tres, y no tuve ninguna mala experiencia. 

Vueling Airlines

Ryanair

Clickair

Easyjet

Transavia

¡Son muchos chavos! ¿Qué hago?

Lógicamente, la experiencia de irse de intercambio es una que muchos estudiantes desearían tener.  

No obstante, lo primero que pasa por la mente es la excesiva cantidad de dinero que se tiene que tener para estudiar en el exterior.

En mi caso, estuve afuera seis meses en España, viviendo en la ciudad de Sevilla.  Una de las razones por las que escogí Sevilla fue que el costo de vida en la capital andaluz no es tan caro como vivir en otras ciudades más grandes como Madrid o Barcelona.

Definitivamente, en mis visitas a esas dos ciudades, comprobé lo que me habían dicho.  Vivir en Sevilla me ahorró una cantidad enorme de dinero, en vivienda, comida, y muchas otras cosas. 

La mayoría del tiempo, los estudiantes hacen intercambio en España para poder visitar los países de Europa, ya que los viajes en la Unión Europea salen relativamente baratos. 

Si eso es así, el estimado que te da la Oficina de Intercambio no es el que te va, porque ellos te dicen la cantidad de dinero que necesitas si no viajas.  Si decides salir de España, el presupuesto sube fácilmente a más de 10,000 dólares por seis meses.  Si te vas por un año, multiplica eso por dos.

El problema con esa cantidad es que va seguir subiendo, según el dólar vaya bajando de nivel y el euro vaya subiendo.  Es algo que hay que tener BIEN en cuenta.  Cuando yo estudié en Sevilla, de febrero del 2007 a agosto del 2007, el euro subió de 1.33 a 1.37 en seis meses.  ¡Créanme que se siente!

¿Cómo consigo 10,000 dólares?

Yo tuve la suerte de conseguir una beca, la Gilman Scholarship.  Esta beca me otorgó $4,500 dólares.  De un cantazo, ya tenía la mitad del viaje pago.  Para ganar esta beca, debes ser un estudiante que recibe la beca federal.

Como requisitos, tienes que enviar tu trascripción de créditos y dos ensayos.  En el primero, tienes que explicar las razones por las cuales quieres estudiar en el exterior.  En el segundo, tienes que proponer un proyecto que realizarás cuando llegues, que ayudará a motivar a otros estudiantes universitarios a estudiar en el exterior.

Para ir a la página cibernética de la beca, oprime aquí.

Pronto les escribiré sobre otras opciones de ayuda económica.

Una experiencia que no se olvida

Luego de dos meses y cinco días de llegar a Puerto Rico, todavía me dan estos lapsos de tiempo que me veo caminando por las calles de Sevilla.

Me pasa, porque la experiencia de vivir en España, y específicamente en Sevilla, fue una que me ayudó a crecer como persona, y cambiar la perspectiva sobre muchos aspectos de la vida.

Me veo más capaz de enfrentarme a cualquier situación, ya que seis meses viviendo en otro continente te afrenta a muchas situaciones por las cuales no pasarías normalmente en tu hogar.

Por esa razón, si eres un estudiante universitario que está pensando en hacer intercambio, te exhorto a que lo hagas.  Es una experiencia única y enriquecedora, que te va a convertir en una nueva persona, como me hizo a mí.

No lo pienses dos veces.  Si tienes alguna duda o pregunta, no dudes en escribirme a estebanpagan@gmail.com

Deja vú en aviones

En este  blog he recalcado varias veces sobre las similitudes entre los puertorriqueños y los españoles del sur de España, en mi caso, pues los sevillanos. 

Lo que viví en dos vuelos este fin de semana me dejó atónito, yo estaba hasta que me reía sólo en los aviones. El primer hecho ocurrió el viernes a las 9:00 de la tarde hora española, en el vuelo de Vueling Airlines con destino a París desde Sevilla. Ya visité París a principios de junio, pero ese vuelo salió de Madrid.  Esta vez, me dirigía hacia Ámsterdam, pero haciendo escala en París, donde me iba a encontrar con mis amistades. 

Lo que sucede es que una vez sale el avión, ya tu sabes del tipo de personas con quienes viajas, por el acento.  El avión iba repleto de sevillanos.  Y fue ahí cuando vi algo que no veo desde Puerto Rico.  Las personas empezaron a sacar sándwiches, y Dios mío, hasta cervezas de las mochilas para tomar en el avión. Y se decían, “mira, ¿de qué quieres tu bocadillo?  Hay de jamón”.  Y otro decía “Me daría una cerveza ahora”.  Y allí estaba su amiga sacándole una cerveza de la cartera.  Me recordó a la guagua aérea.  No pude evitar soltar una sonrisa. 

Entonces llegó mi vuelo de regreso, de Ámsterdam a Sevilla.  Llegué temprano y me coloqué en la fila para hacer el “check in”.  Había tremenda fila, ya que el personal de Clickair Airlines estaban medios atrasados.  La cosa es que atrás de mí habían dos familias sevillanas.  Como la fila estaba super larga, justamente al lado de mi se colocó una señora con dos muchachos, pendiente para colarse todos.  El padre de la familia la vió, y empezó a decir “Al frente de mí no se cuela”. 

Entonces, en una le hizo un “click” con los dedos, y le dijo “La cola es allá”, señalando hacia el final de la fila.  Entonces la señora, de cómo unos 50 años, le respondió molesta “eso se le hace a los perros”, refiriéndose al gesto de los dedos.  El señor dijo que lo perdonara, y no le habló más.  Siguió insistiendo en que al frente de él, no se iba a colar.  Me sentí en una oficina gubernamental del gobierno. 

Entonces, la gota que colmó la copa.  Sabes que un vuelo va lleno de sevillanos cuando hay alboroto en el avión, y siempre se escucha gente hablando.  El avión iba haciendo su descenso a Sevilla, y se notaba la felicidad entre todos, yo me incluía.  Y cuando el avión aterrizó…¡la mitad de la gente aplaudió!  ¡Aplaudieron cuando el avión aterrizó en Sevilla!  ¡Y dicen que eso sólo lo hacen los puertorriqueños!  Me sentí como en un American Airlines de Orlando a San Juan.  Otra vez más, no pude evitar reírme. 

Rápido pensé que tenía que compartirlo con ustedes.  Para que vean de dónde sacamos nuestras manías. 

A 47 días de la realidad

El primer post de este blog fue cuando estaba a 50 días de montarme en el avión que me llevaría a Europa por primera vez, y empezar lo que sería la mejor experiencia de mi vida. 

Pues hoy les escribo, a 47 días de regresar a Puerto Rico.  He pasado un total de 147 días en Europa, separado de lo que he conocido por toda mi vida, y aparte de mi familia y amistades.  A todos los he aprendido a apreciar por lo que verdaderamente han significado para mí durante mi vida. 

España me ha recibido con los brazos abiertos, y les puedo decir que soy una persona cambiada.  He aprendido a hacer todo por mi cuenta, y la toma de decisiones y cosas que he vivido me han dado una madurez increíble.  He visto cosas que me han hecho crecer como persona, y poder experimentar otra cultura y otra manera de vivir, distinta a la de nosotros, me ha abierto los ojos, y me ha enseñado que hay otras cosas más allá de San Juan o los Estados Unidos. 

Y qué les puedo decir de Sevilla…esta ciudad me ha capturado, me ha enamorado y sinceramente les puedo decir que me siento en casa.  Sevilla es una mezcla de ciudad pequeña tratando de ser ciudad grande, pero es que sus raíces y tradiciones son muy fuertes para dejarlas ir.  Todavía guarda todo el esplendor de la ciudad que fue en la era de la conquista de América, basta con caminar frente a la Torre del Oro frente al Guadalquivir, caminar por las calles del centro o de Triana y escuchar alguien tocando guitarra en la calle, caminar por el Barrio Santa Cruz de noche y caer frente a la Giralda totalmente iluminada, o simplemente sentarte en la orilla del Guadalquivir, del lado de la Betis, y admirar la belleza de la Torre del Oro y la Giralda iluminadas de noche. Esas experiencias y sentimientos son únicos de Sevilla, y no se repiten en ninguna otra parte del mundo. 

He vivido una vida de fantasía.  Estoy agradecido por todas las amistades nuevas que he hecho.  Los puertorriqueños que estamos aquí hemos hecho una amistad bien bonita, la cual espero se mantenga en la Isla.  Hemos sobrevivido juntos en Europa, y sé que ninguno de nosotros olvidará eso.  Si uno(a) de ustedes está leyendo esto, gracias. 

Son cosas que tendré que aprender a vivir sin ellas, porque en cuatro meses y medio se han convertido en cosas mías que atesoraré por el resto de mi vida.  Se que en algún momento regresaré, no se que me guarda el destino, pero ya volveré a las calles sevillanas. 

Entonces tenemos el estilo de vida español…ese estilo de vida que le permite a los ancianos caminar por las calles un miércoles a las 1:00 de la mañana como si nada…ese estilo de vida que te permite irte a comer tapas a media noche aunque al otro día tengas trabajo.  Esto es así porque en España se disfrutan la vida, se viven el hoy, trabajan para vivir, no al revés. 

Pero la realidad es que soy puertorriqueño, y mi patria está en Puerto Rico.  Amo a Puerto Rico y estoy loco por volver, pero claro, como todo país, al igual que España, tiene sus defectos y ventajas.  Ya volveré a las arenas blancas de Culebra, a las calles del Viejo San Juan, y al calor de mi hogar.  No obstante, ahí siempre estarán los recuerdos de mis seis meses en Sevilla. 

Aún faltan 47 días en el Viejo Mundo.  Ahora mismo estoy estudiando para finales, y decidí sacar un poco de tiempo para este blog que he tenido abandonado por situaciones fuera de mi alcance, como falta de conexión a Internet.  47 días es mucho tiempo, pero ya se empieza a sentir el final cuando tienes que cuadrar todo el viaje de vuelta. 

El 30 de junio acabo los finales, y empieza mi último mes.  Tengo en agenda un viaje a Ámsterdam y otro a Italia, y luego regresaré a Sevilla el 26 de julio para contar los días hasta el 8 de agosto.     Regreso a la realidad laboral de Puerto Rico, a hacer trámites para mi maestría…de vuelta a la realidad.  Pero esta experiencia me ha dado una capacidad increíble de madurez, y de tener la mentalidad abierta.  Por que he vivido unos meses que me han hecho crecer más de los 5’7 que mido, aunque yo sea el único que lo note.

Cosas de por acá

Escrito el miércoles 30 de mayo de 2007. 

Primero que nada, les quiero pedir disculpas a todos aquellos que han estado pendientes a este blog para seguir mi experiencia de intercambio en Sevilla.  Resulta ser que la conexión wireless 24 horas de la Facultad de Empresariales de la cual dependía ha sido cortada, asi que me veo desconectado del mundo cibernético.  Además de que todavía estamos esperando para que nos instalen el Internet en el apartamento. 

Así las cosas, solo me puedo conectar en mi facultad y desde una computadora que no es la mía. Pero la razón primordial es que estas semanas han sido intensas.  Muchas experiencias buenas, tratando de vivir Sevilla al máximo.  Una de las más memorables que recordaré por el resto de mi vida es que el pasado 16 de mayo el Sevilla Fútbol Club ganó su segundo campeonato europeo corrido, cuando se proclamaron campeones de la Copa de la United European Football Association (UEFA).  La ciudad explotó en júbilo y allí estaba yo para celebrarlo. 

Desde que llegué a Sevilla le he cogido un cariño al equipo, y se engrandeció cuando me mudé a Nervión, barrio hogar del Sevilla FC.  Todos los días camino frente al estadio Ramón Sánchez Pizjuán camino a la parada de bus.  Y aquí estoy, viviendo una temporada histórica del Sevilla FC, año en el cual en mi presencia se han coronado campeones de la UEFA por segundo año corrido, están clasificados para la final de la Copa del Rey el 23 de junio ante Getafe, y están a dos puntos del campeonato de Liga española.  Estadísticamente, son el mejor equipo de Europa.  La experiencia de mi vida para un fanático del deporte como yo. 

Durante estas semanas he recibido varias visitas de amistades viejas y nuevas a Sevilla, y orgullosamente les enseño mi hogar temporero como si fuera el hogar de mi vida.  Todos salen encantados con la ciudad. Y este fin de semana pasado, llegó mi hermano Luis con su amigo Thomás para visitarme por diez días.  En verdad ha sido tremenda experiencia para nosotros, y sé que el se lo está disfrutando.  De viernes a sábado estuvimos en Madrid, y luego me los traje para Sevilla.  Han visto toda la ciudad, y hasta estuvieron presentes en el partido el domingo en el cual Sevilla FC derrotó a Real Zaragoza 3-1. Mañana vamos para Málaga a pasar el día, para que vayan a la playa y al Castillo de Gibralfaro. 

El jueves, volamos a París hasta el lunes, y el miércoles se regresan a San Juan.  Tremendos diez días. Bueno, lo más probable cuando publique esto ya habré regresado de París, pero es que estoy aprovechando estos minutitos para escribirles a ustedes.  Quiero que sepan que estoy de maravilla, Sevilla cada vez me gusta más, y ya estoy tratando de ingeniar una manera para venirme a vivir a Sevilla en algún momento de mi vida.  Ya veremos que trae la marea. 

Ah, y regreso el 8 de agosto a San Juan.

Málaga

Siempre me dijeron que tratara de evitar viajar solo, ya que pues en continente extraño, es mejor irse a la segura.  Pero dada las circunstancias, no tuve más remedio.  Mis dos compañeros de piso querían irse a Málaga el jueves por la mañana, yo tenía clases ese día.  Así las cosas, hicimos nuestros planes apartes.  Yo tenía que estar en Málaga dos días, asi que separé en el hostal Picasso’s Corner de viernes para sábado. 

Me embarqué en mi primer viaje sólo.  Mis primeras impresiones de Málaga fueron fascinantes, la playa, los puertos y la vida playera que parecía dar la ciudad.   

Al igual que en el resto de Andalucía, Málaga estaba preñada de turistas este pasado fin de semana.  Llegué al hostal, donde me atendieron con tremenda amabilidad y me llevaron a mi cuarto.  Habían cinco camas más, pero vacías aún, asi que no conocía quienes dormirían conmigo.   

Dejé mis maletas en el hostal, y me dirigí a la playa.  Un poco de sol en la playa no venía mal…no es mi Puerto Rico, pero a falta de pan, galleta.  La playa que fui, Malagueta, era muy bonita y el agua te llamaba a que te sumergieras.  Pero por alguna razón, nadie estaba en el agua.  No tardé mucho en descubrir la razón: tras que el agua estaba fría, el fondo era de piedras.  Caminar y nadar era casi imposible.  Frustrado y con las ganas de coger un chapuzón, me dirigí una vez más a la arena para terminar de darme un poco de color. 

Después de varias horas en el caliente sol malagueño, me dirigí de vuelta al hostal.  Cuando entré al cuarto, allí estaban mis compañeros de cuarto: dos muchachas estadounidenses y tres muchachas francesas.  Las americanas eran las únicas que hablaban entre sí, asi que me metí en la conversación y les pregunté de donde eran.  Así empezamos lo que se transformó en una bonita amistad durante los dos días que estuvimos en Málaga.  Y para que vean lo pequeño que es el mundo, también están de intercambio en Sevilla, lo que nos hizo aún más apegados.   

Así que allí estaba yo la noche del viernes en Málaga, el único puertorriqueño jugando a las cartas en la barra del Picassos Corner, acompañado por estadounidenses, australianos, alemanes, entre muchos otros.  Orgullosamente me presentaba como “Esteban, Puerto Rico”.  Todos se emocionaban al tener un caribeño entre ellos.  Esa noche internacional ha sido de las mejores experiencias del intercambio.  El hostal provee un gran ambiente para camarería, hasta se nos hizo difícil salir a la calle de lo bien que lo estábamos pasando.  Para todos los que vayan algún día a Málaga, Picassos Corner es el hostal a ir.  Además del gran ambiente del hostal, que es manejado por gente joven, la localización es perfecta, ya que está a 30 segundos de la Plaza de la Merced, lugar predilecto para la vida nocturna.  Allí también me enteré que Picassos Corner fue votado por los “backpackers” como el mejor hostal de España, y el segundo en toda Europa.  Luego del torneo de cartas, nos fuimos a la calle, donde se nos unieron mis dos compañeros de piso.  Tremenda noche, de las mejores del intercambio.   

Luego de una larga noche, nos levantamos el sábado y fui con mis dos amigas estadounidenses al Museo de Picasso.  Sinceramente, me gustó mucho más el que vi en Barcelona, ya que este de Málaga no tenía sus piezas más importantes, sino que algunas de su comienzo.  Como quiera, no todos los días se tiene la oportunidad de ver pinturas de Pablo Picasso… 

Mis nuevas amigas regresaban a las 3:00 de la tarde a Sevilla, y yo a las 6:00.  Asi que luego que ellas se fueron, me dirigí al Castillo de Gibralfaro.  Hay que subir, y subir…una montaña que me hizo sudar como nunca.  El castillo se encuentra en los topes de Málaga.  Desde allí, tuve una vista que nunca olvidaré.  Me sentí de vuelta en los tiempos medievales, mirando desde un castillo la entera ciudad de Málaga y el océano.  Tremenda experiencia. 

Después, de vuelta a Sevilla.  Sin duda, Málaga ha sido el viaje que más he disfrutado.  La ciudad es bien bonita y la playa resuelve, pero la experiencia de compartir con mucha gente de distintos países hizo este viaje especial.  Ojalá pueda seguir teniendo experiencias así.



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